domingo, 24 de octubre de 2010

la obesidad


La obesidad es la enfermedad en la cual las reservas naturales de energía, almacenadas en el tejido adiposo de los humanos y otros mamíferos, se incrementa hasta un punto donde está asociado con ciertas condiciones de salud o un incremento de la mortalidad. Está caracterizada por un índice de masa corporal o IMC aumentado (mayor o igual a 30). Forma parte del síndrome metabólico. Es un factor de riesgo conocido para enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas, diabetes, hipertensión arterial, ictus y algunas formas de cáncer. La evidencia sugiere que se trata de una enfermedad con origen multifactorial: genético, ambiental, psicológico entre otros. Se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa en el cuerpo, hipertrofia general del tejido adiposo.

Es una enfermedad crónica originada por muchas causas y con numerosas complicaciones, la obesidad se caracteriza por el exceso de grasa en el organismo y se presenta cuando el índice de masa corporal en el adulto es mayor de 30 kg/m² según la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Anteriormente se consideraba a la persona con sobrepeso como una persona que gozaba de buena salud, sin embargo ahora se sabe que la obesidad tiene múltiples consecuencias negativas en salud. Actualmente se acepta que la obesidad es factor causal de otras enfermedades como lo son los padecimientos cardiovasculares, dermatológicos, gastrointestinales, diabéticos, osteoarticulares, etc.

El primer paso para saber si existe obesidad o no, es conocer el índice de masa corporal (IMC), lo que se obtiene haciendo un cálculo entre la estatura y el peso del individuo y éste elevado al cuadrado.

Aunque la obesidad es una condición clínica individual se ha convertido en un serio problema de salud pública que va en aumento: se ha visto que el peso corporal excesivo predispone para varias enfermedades, particularmente enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus tipo 2, apnea del sueño y osteoartritis


Clasificación
Se puede establecer un índice de obesidad, definido como la relación entre peso real e ideal (o referencia).

Según el origen de la obesidad, ésta se clasifica en los siguientes tipos:

1.Obesidad exógena: La obesidad debida a una alimentación excesiva.
2.Obesidad endógena: La que tiene por causa alteraciones metabólicas.
Dentro de las causas endógenas, se habla de obesidad endocrina cuando está provocada por disfunción de alguna glándula endocrina, como la tiroides.

Obesidad hipotiroidea
Obesidad gonadal
No obstante, los adipocitos están aumentados de tamaño por acción de los ácidos grasos libres que penetran a éstos y, por medio de un proceso de esterificación, se convierten de nuevo en triglicéridos. Éstos antes han sido el resultado de la activación de VLDL circulantes en la absorción de ácidos grasos.

Es una enfermedad en cuya génesis están implicados diferentes factores, muchos de los cuales todavía no se conocen muy bien. Los genes, el ambiente, el sedentarismo, son condicionantes básicos que están implicados en la génesis de la obesidad así como los producidos por medicamentos o por distintas enfermedades.

En forma práctica, la obesidad puede ser evaluada típicamente en términos de salud midiendo el índice de masa corporal (IMC) (BMI body mass index por sus siglas en inglés), pero también en términos de su distribución a través de la circunferencia de la cintura o la medida del índice cintura cadera. Además, la presencia de obesidad necesita ser considerada en el contexto de otros factores de riesgo y comorbilidades asociadas (otras condiciones médicas que podrían influir en el riesgo de complicaciones)

Factores de riesgo y morbilidades

La presencia de factores de riesgo y enfermedad asociados con la obesidad también son usados para establecer un diagnóstico clínico. La coronariopatía, la diabetes tipo 2 y la apnea del sueño son factores de riesgo que constituyen un peligro para la vida que podría indicar un taratamiento clínico para la obesidad.[1] Hábito tabáquico, hipertensión, edad e historia familiar son otros factores de riesgo que podrían indicar tratamiento.

domingo, 17 de octubre de 2010

piramide de nutricion


La pirámide alimentaria es una guía de lo que debe consumir diariamente para obtener los nutrientes que el cuerpo necesita. Para su interpretación se entiende que los alimentos dispuestos en la cima o vértice superior son los que deben consumirse en menor cantidad y los que están cerca de la base son los que se deben consumir con mayor frecuencia y en cantidades mayores, incluyendo las calorías que aportan.

La pirámide alimentaria, creada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), data de 1992 (figura 1) y ha sido revisada y actualizada en 2005, con variaciones importantes (figura 2). En la versión inicial, surgida de la Guía dietética para los norteamericanos,[1] la pirámide estaba estructurada horizontalmente según la clasificación de los alimentos en los siguientes grupos:

Cereales y derivados (en la base de la pirámide).
Verduras y hortalizas.
Frutas frescas.
Leche y sus derivados.
Carnes, pescados, huevos y legumbres secas.
Azúcares y grasas (en la cúspide de la pirámide).



En la nueva pirámide (basada en la Guía dietética para los norteamericanos que se emitió en ese mismo año[2] ) se mantienen los 6 grupos de alimentos, pero se han sustituido las zonas horizontales por 6 franjas verticales de distintos colores que, de izquierda a derecha, son:

Anaranjado: cereales y derivados, preferentemente integrales.
Verde: verduras y legumbres frescas.
Rojo: frutas frescas.
Amarillo: aceites y grasas.
Azul: productos lácteos.
Añil: carnes, pescados y legumbres secas.
Se realizó además un modelo interactivo denominado “MYPYRAMID” que permite confeccionar a cada persona su propia pirámide, utilizando la tecnología digital de Internet.

Aunque esta nueva pirámide ha mejorado algunas de las limitaciones de la original (se realizan distinciones entre las grasas beneficiosas y las menos recomendables o se incentiva el consumo de carnes magras frente a las carnes rojas), no está exenta de inconvenientes para su uso por parte de los consumidores.[3]

En otros países se ha mantenido la estructura antigua para el diseño de la correspondiente pirámide alimentaria. Así, en España se han propuesto diversos modelos de la pirámide alimentaria,[4] según el modelo tradicional, que también se han actualizado (figura 3).[5] En esta última, la pirámide está dividida en dos grandes zonas: la próxima al vértice, que recoge los alimentos de consumo ocasional, y la próxima a la base, que contiene los alimentos de consumo diario o semanal.

Finalmente, la pirámide alimentaria se ha adaptado incluso para algunos tipos de dietas: la pirámide de la dieta mediterránea[6] o la pirámide de la dieta vegetariana.[7]


Además de la pirámide alimentaria, también se han propuesto otros recursos gráficos para la educación nutricional de la población, como la rueda alimentaria.

dietas alimentarias



Dieta de la pirámide alimentaria

Entender perfectamente la nutrición de hoy, es el primer paso para lograr una dieta saludable que nos permita, además de bajar de peso, alimentarnos sanamente. En 1992 el departamento de agricultura de los Estados Unidos creó una pirámide alimentaria, donde se describen varios elementos para los cinco principales grupos de alimentos, limitando la cantidad de grasas, aceites y dulces de la dieta, que constituyen la punta de la pirámide:

Grupo 1: Panes, cereales, arroz y pastas. Son la base de la pirámide. El cimiento para construir una dieta saludable, proporcionando vitaminas, minerales y carbohidratos complejos, que son una fuente importante de energía. De este grupo se aconseja consumir sólo una porción por día.

Grupo 2: Vegetales Tiene vitaminas como la A y C, minerales, tales como ácido fólico, hierro y magnesio, entre otros. Son bajos en calorías y grasas y contienen fibra. Se recomienda consumir de tres a cinco porciones por día.

Grupo 3: Frutas Son grandes fuentes de vitaminas A, C y potasio. Se pueden consumir de dos a cuatro pociones por día.

Grupo 4: Leche, yogur y quesos Estos alimentos tienen mucho calcio y proporcionan proteínas, vitaminas y minerales. Se aconseja consumir de dos a tres porciones diarias, y en los niños, es conveniente aumentar el consumo.

Grupo 5: Carnes, aves, pescados, huevos y nueces En este grupo encontramos grandes cantidades de proteínas, vitamina B, hierro y zinc. Se pueden consumir dos o tres pociones por día.

Grupo 6: Grasas, aceites y dulces La punta de la pirámide está constituida por alimentos que nutricionalmente no proporcionan nada. Todas las personas pueden tolerar un poco de éstos alimentos, pero la gran mayoría lo hacen en exceso. Se recomienda limitar el consumo de aderezos, aceites, cremas, manteca, margarina, azúcares, gaseosas, dulces y postres


La Dieta Equilibrada
Una dieta basada en carnes, lacteos, huevos, frutas, verduras y harinas integrales.


La Dieta Hiperprotéica
Una dieta equilibrada que combina productos ricos en proteínas con licuados, barritas, postres y sopas.


Las Dietas Especiales
Encuentra dietas hechas a la medida de tus necesidades.
Dietas para patologías específicas.
Dietas vegetarianas, ovolactovegetarianas, naturistas y macrobióticas


Dieta carne
En el culturismo la alimentación es tan importante como el entrenamiento, por eso la dieta carne es fundamental para aumentar la masa muscular y la resistencia

Dieta depurativa mixta de frutas y verduras
Presentamos esta dieta depurativa para limpiar el organismo y eliminar toxinas, que al ser más variada puede resultar más llevadera y sencilla

domingo, 3 de octubre de 2010

enfermedades de transmicion sexual

SIFILIS:

Qué es la sífilis?
La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) causada por la bacteria Treponema pallidum. A menudo se le ha llamado “la gran imitadora” porque muchos de sus signos y síntomas no se distinguen fácilmente de otras enfermedades.

¿Qué tan frecuente es la sífilis?
En los Estados Unidos, las autoridades de salud registraron más de 36,000 casos de sífilis en el 2006, de los cuales 9,756 eran de sífilis primaria y secundaria. Asimismo, la mitad de todos los casos de sífilis primaria y secundaria en el 2006 se reportaron en 20 condados y 2 ciudades, y en su mayoría correspondían a personas de 20 a 39 años de edad. La incidencia más alta de sífilis primaria y secundaria se registró en mujeres de 20 a 24 años de edad y en hombres de 35 a 39 años. Los casos de sífilis congénita reportados en recién nacidos aumentaron de 339 casos nuevos en el 2005 a 349 en el 2006.

Entre el 2005 y el 2006, el número de casos reportados de sífilis primaria y secundaria aumentó en un 11.8%. Entre el 2000 y el 2006 las tasas de sífilis primaria y secundaria en hombres se incrementaron anualmente de 2.6 a 5.7, mientras que en las mujeres esto mismo ocurrió entre el 2004 y el 2006. En el 2006, el 64% de los casos reportados de sífilis primaria y secundaria correspondieron a hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH).

¿Cómo se contrae la sífilis?
La sífilis se pasa de una persona a otra a través del contacto directo con una úlcera sifilítica. Las úlceras aparecen principalmente en los genitales externos, la vagina, el ano o el recto. También pueden salir en los labios y en la boca. La transmisión de la bacteria ocurre durante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales. Las mujeres embarazadas que tienen esta enfermedad pueden pasársela a los bebés que llevan en el vientre. La sífilis no se propaga por el contacto con los inodoros, las manijas de las puertas, las piscinas, las bañeras normales o de hidromasaje, ni por compartir ropa o cubiertos.

¿Cuáles son los signos y síntomas?
Muchas personas que tienen sífilis no presentan síntomas durante años, pero aun así enfrentan el riesgo de tener complicaciones en la fase avanzada si no se tratan la enfermedad. Las personas que están en la fase primaria o secundaria de la enfermedad transmiten la infección aunque muchas veces las úlceras sifilíticas no se puedan reconocer. Por lo tanto, las personas que no saben que están infectadas pueden contagiar la enfermedad.

Fase primaria: La fase primaria de la sífilis suele estar marcada por la aparición de una sola úlcera (llamada chancro), pero puede que haya muchas. El tiempo que transcurre entre la infección por sífilis y la aparición del primer síntoma puede variar de 10 a 90 días (con un promedio de 21 días). Por lo general, el chancro es firme, redondo, pequeño e indoloro. Aparece en el sitio por donde la sífilis entró al organismo. El chancro dura de 3 a 6 semanas y desaparece sin ser tratado. Sin embargo, si no se administra el tratamiento adecuado la infección avanza a la fase secundaria.

Fase secundaria: La fase secundaria se caracteriza por erupciones en la piel y lesiones en las membranas mucosas. Esta fase suele comenzar con la aparición de una erupción de la piel en una o más áreas del cuerpo, que por lo general no produce picazón. Las erupciones de la piel asociadas a la sífilis secundaria pueden aparecer cuando el chancro se está curando o varias semanas después de que se haya curado. La erupción característica de la sífilis secundaria puede tomar el aspecto de puntos rugosos, de color rojo o marrón rojizo, tanto en la palma de las manos como en la planta de los pies. Sin embargo, en otras partes del cuerpo también pueden aparecer erupciones de aspecto distinto, o que son similares a las causadas por otras enfermedades. Algunas veces, las erupciones asociadas a la sífilis secundaria son tan leves que pasan desapercibidas. Además, puede que se presenten otros síntomas durante la fase secundaria de la sífilis, como fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos, dolor de garganta, caída del cabello en algunas áreas, dolor de cabeza, pérdida de peso, dolores musculares y fatiga. Los signos y síntomas de la sífilis secundaria desaparecen aun si no son tratados, pero si no se administra tratamiento la infección progresará a la fase latente y posiblemente hasta la última fase de la enfermedad.

Fases latente y terciaria: La fase latente (oculta) de la sífilis comienza con la desaparición de los síntomas de las fases primaria y secundaria. Sin tratamiento, la persona infectada seguirá teniendo sífilis aun cuando no presente signos o síntomas ya que la infección permanece en el cuerpo. Esta fase latente puede durar años. En el 15% de las personas que no reciben tratamiento para la sífilis, la enfermedad puede avanzar hasta las fases latente y terciaria, que pueden aparecer de 10 a 20 años después de haberse adquirido la infección. En esta fase avanzada la sífilis puede afectar posteriormente órganos internos como el cerebro, los nervios, los ojos, el corazón, los vasos sanguíneos, el hígado, los huesos y las articulaciones. Los signos y síntomas de la fase terciaria de la sífilis incluyen dificultad para coordinar los movimientos musculares, parálisis, entumecimiento, ceguera gradual y demencia. El daño puede ser grave y causar la muerte.

¿Qué efectos tiene la sífilis en la mujer embarazada y en su bebé?
Embarazo y ETSLa bacteria de la sífilis puede infectar al bebé durante el embarazo. Dependiendo de cuánto tiempo una mujer embarazada ha estado infectada, puede enfrentar un alto riesgo de tener un bebé que nazca muerto o de dar a luz un bebé que muere poco después de haber nacido. Un bebé infectado puede que nazca sin los signos y síntomas de la enfermedad. Sin embargo, si no es sometido a tratamiento de inmediato, el bebé puede presentar serios problemas al cabo de unas cuantas semanas. Si estos bebés no reciben tratamiento, pueden sufrir de retraso en el desarrollo, convulsiones o morir.

¿Cómo se diagnostica la sífilis?
Algunos médicos pueden diagnosticar la sífilis mediante el análisis de una muestra líquida del chancro (la úlcera infecciosa) en un microscopio especial llamado microscopio de campo oscuro. Si las bacterias de la sífilis están presentes en la úlcera, se observarán en el microscopio.

Otra manera de determinar si una persona tiene sífilis es mediante un análisis de sangre. Poco después de que una persona se infecta comienza a producir anticuerpos contra la sífilis que pueden ser detectados mediante una prueba de sangre segura, precisa y económica. El cuerpo presentará niveles bajos de anticuerpos en la sangre durante meses o incluso años después de que se haya completado el tratamiento de la enfermedad. Dado que la sífilis no tratada en una mujer embarazada puede infectar y posiblemente provocar la muerte de su bebé, toda mujer embarazada debe hacerse un análisis de sangre para detectar la sífilis.

¿Cómo se relaciona la sífilis con el VIH?
Las úlceras genitales (chancros) producidas por la sífilis hacen que sea más fácil contraer la infección por el VIH y transmitirla por vía sexual. Se calcula que el riesgo de contraer la infección por el VIH es 2 a 5 veces mayor cuando la persona expuesta al virus tiene sífilis.

Las ETS ulcerosas que producen llagas, úlceras o rupturas de la piel o de las membranas mucosas, tales como la sífilis, rompen las barreras que protegen contra las infecciones. Las úlceras genitales producidas por la sífilis pueden sangrar fácilmente y cuando entran en contacto con la mucosa bucal o rectal durante la relación sexual aumentan las probabilidades de infección y la susceptibilidad al VIH. El tener otras ETS también puede ser un factor importante para predecir una posible infección por el VIH, ya que las ETS son un marcador de las conductas asociadas a la transmisión del VIH.

¿Cuál es el tratamiento de la sífilis?
La sífilis es fácil de curar en sus fases iniciales. Si una persona ha tenido sífilis durante menos de un año, la enfermedad se curará con una sola inyección intramuscular de penicilina, que es un antibiótico, y si ha tenido sífilis por más de un año, necesitará dosis adicionales. Existen otros antibióticos para tratar la sífilis en personas que son alérgicas a la penicilina. La sífilis no puede curarse con remedios caseros ni con medicinas que se venden sin receta médica. El tratamiento matará la bacteria que causa la sífilis y evitará futuras lesiones, pero no remediará las lesiones ya ocasionadas.

Ya que existe un tratamiento eficaz contra la sífilis, es importante que periódicamente las personas se hagan las pruebas de detección de esta enfermedad si practican conductas sexuales que las ponen a riesgo de contraer ETS.

Las personas que estén tratándose contra la sífilis deben abstenerse de tener contactos sexuales con parejas nuevas hasta que las úlceras sifilíticas se hayan curado por completo. Las personas que tienen sífilis deben avisar inmediatamente a sus parejas para que se sometan a pruebas y reciban tratamiento si es necesario.

¿La sífilis es recurrente?
El hecho de que una persona haya tenido sífilis una vez no la protege de tenerla de nuevo. Una persona puede seguir siendo susceptible a la reinfección aun cuando se haya curado con el tratamiento. Solamente las pruebas de laboratorio pueden confirmar si una persona tiene sífilis. Dado que las úlceras sifilíticas pueden estar ocultas en la vagina, el recto o la boca, puede ser que una persona no se entere de que su pareja sexual tiene sífilis. El médico le ayudará a determinar si es necesario hacer nuevas pruebas de detección de la sífilis después de que haya concluido el tratamiento.

¿Cómo puede prevenirse la sífilis?
La manera más segura de evitar contraer enfermedades de transmisión sexual, incluida la sífilis, es abstenerse del contacto sexual o tener una relación estable y mutuamente monógama con una pareja que se haya hecho las pruebas y que se sabe que no tiene ninguna infección.

Abstenerse de consumir alcohol y drogas puede también ayudar a evitar la transmisión de la sífilis, ya que estas actividades pueden llevar a una conducta sexual peligrosa. Es importante que las parejas sexuales hablen entre ellas sobre si tienen el VIH o si en el pasado han tenido otras ETS, de manera que puedan tomar acciones preventivas.

Las enfermedades genitales ulcerosas, como la sífilis, pueden aparecer tanto en las áreas genitales masculinas como las femeninas que hayan estado cubiertas o protegidas con un condón de látex, así como en áreas que no estuvieron cubiertas durante la relación sexual. El uso correcto y habitual de los condones de látex puede reducir el riesgo de contraer sífilis, herpes genitales y chancros, solamente si el área infectada o el área de posible contacto está cubierta.

Los condones lubricados con espermicidas (especialmente el Nonoxynol-9 o N-9) no son más eficaces para prevenir la transmisión de las ETS que los otros condones lubricados. El uso de condones lubricados con N-9 no se recomienda para prevenir la infección de las ETS o del VIH. La transmisión de una ETS, incluida la sífilis, no puede prevenirse con lavarse los genitales, orinar o darse una ducha vaginal después de la relación sexual. Cualquier secreción, úlcera o irritación anormal, en particular en el área de la ingle, debe considerarse como una señal para dejar de tener relaciones sexuales y consultar al médico de inmediato.

sábado, 25 de septiembre de 2010

problemas por los que puede llegar a pasar un adolescente!



Adolescencia, momento de la vida donde se pueden sentir tormentos y fuertes emociones así como frecuentes enfrentamientos entre las generaciones jóvenes y la de los adultos.

Los cambios físicos aparecen a partir de los diez u once años en las mujeres y un poco después en los varones. Debido a la velocidad de la transformación del cuerpo, muchos adolescentes están preocupados por su apariencia y necesitan ser tranquilizados. Todo este crecimiento, utiliza gran cantidad de energía, lo cuál podría tener que ver con la necesidad que tienen de dormir más. El levantarse tarde de los adolescentes irrita a los padres pero no es producto de la pereza de sus hijos, sino de causas hormonales y físicas.

Es importante tener en cuenta que cada sujeto se desarrolla a un ritmo diferente.

Además del rápido desarrollo físico, se producen grandes cambios emocionales que aunque son positivos, a veces pueden ser confusos e incómodos para los adultos y para el propio sujeto.

Para construir una nueva forma de ser en el mundo… los adolescentes deben salir de sus casas. El grupo de amigos es lo más importante en este momento de la vida, y es el lugar donde ellos van a construir su nueva subjetividad. Los padres se hacen menos imprescindibles. Los jóvenes pasan mucho tiempo hablando por teléfono, al frente de la computadora, escuchando música o fuera de casa, lo que irrita a los padres y produce conflictos.

Los conflictos y discusiones, aunque sean frecuentes, no tienen que ver con la personalidad de los padres ni con el que ellos. No es que no nos aprecien o no nos quieran más, sino que está relacionado con la necesidad de los adolescentes de independizarse y construir su propio proyecto de vida.

A la vez que se esfuerzan por ser más independientes, intentan nuevos caminos; pero si se enfrentan con dificultades, suelen enfurecerse, estar mal humorados y perder la confianza en sí mismo; lo que los lleva a refugiarse en sus familias.


Los problemas más frecuentes que pueden atravesar los adolescentes son:


Problemas emocionales:

Que adolescente no se ha sentido tan triste que ha llorado y deseado alejarse de todo y de todos; pensando que lo vida no merece la pena vivirla. Estos sentimientos pueden dar lugar a un estado depresivo que puede esconderse bajo excesos alimenticios, problemas para dormir y preocupaciones excesivas sobre su apariencia física. También pueden expresarse estos trastornos en forma de miedos o ataques de pánico.


Problemas de conducta:

Por un lado los adolescentes desean que sus padres sean claros y les suministren límites precisos pero cuándo esto se realiza, ellos sienten que le quitan la libertad y no le permiten tomar sus propias decisiones. Se producen desacuerdos y muchas veces los padres pierden el control no sabiendo que les está pasando a sus hijos, ni donde están.

Por lo tanto, es importante que los padres pregunten y conozcan donde están sus hijos, con quién están y adonde van. Y los hijos informen a sus mayores.


Problemas escolares:

Muchas veces los adolescentes rechazan ir al colegio expresando así una dificultad en separarse de sus padres. Esto se puede expresar en forma de “dolores de cabeza” o “estómago”.

Otros de los problemas puede ser la dificultad de integración al grupo de pares o conflictos con algún alumno, puede estar siendo acosado por algún compañero. Todas estas situaciones pueden hacer que concurrir al colegio se convierta en una experiencia solitaria y amenazadora.

Otros problemas pueden estar asociados a estados depresivos, ansiosos y a la falta de confianza en sí mismos para encarar los desafíos del aprendizaje escolar y el de hacerse de amigos.

Estos problemas emocionales afectan al rendimiento escolar, pues es difícil poder concentrarse en la tarea cuando se está preocupado por uno mismo, los problemas familiares o de amistades.


Problemas sexuales:

A veces los adolescentes son tímidos y están preocupados por su físico y esto lleva a que no hagan preguntas acerca del sexo a sus mayores. En otras oportunidades pueden recibir información errónea de sus amigos y compañeros.

En otras ocasiones, puede ocurrir que sus experiencias sexuales las realicen en situaciones de riesgo de embarazos no deseados o de posibles contagios de enfermedades de transmisión sexual. El frecuentar situaciones de riesgo puede indicar problemas emocionales o reflejar una necesidad de vivir al límite.

Para prevenir dichos problemas sexuales es importante que los padres, docentes, médicos de cabecera o centros de orientación familiar, ofrezcan a nuestros jóvenes la adecuada información y orientación sexual.


Problemas de alimentación:

Pueden sufrir de anorexia o bulimia nerviosa. Con respecto a la primera enfermedad, el sujeto se niega a comer y se ve con sobrepeso aunque realmente esté muy delgado. Con respecto a la bulimia, pueden tener sobrepeso o no pero ellos canalizan sus problemas a través de la ingesta inadecuada de alimentos, esto los deprime y hace que deseen superar este estado de ánimo a través de la comida produciéndose un círculo vicioso difícil de controlar si no se los pone en tratamiento.


Problemas con el uso de alcohol, drogas y pegamento:

El alcohol es la droga que mayor frecuencia causa problemas en los adolescentes. Los padres deben estar atentos a cualquier cambio repentino y grave de conducta de sus hijos.

La mayoría de las dificultades en la adolescencia no son ni graves ni duraderas, pero el adolescente tiene que pasar por alguna de ellas para constituirse en un ser libre e independiente con un proyecto de vida.

Los padres todavía cumplen un papel importante brindando una base segura a sus hijos. Para ello tienen que ponerse de acuerdo entre sí sobre como están manejando las cosas y apoyarse el uno al otro. No hay que realizar alianzas con el hijo, contra el otro progenitor.

Los padres son los que mantienen a sus hijos, por eso ellos tienen que decidir cuáles son las reglas del juego aunque a veces puedan ser negociadas y acordadas entre padres e hijos. Dichas reglas deben ser razonables y serán menos restrictivas cuándo el adolescente se haga más responsable.

Se debe mantener un diálogo fluido y permanente con los hijos así ellos podrán acudir a nuestro encuentro cuándo lo necesiten. Para ello es preciso que se sientan escuchados, no criticados y no avasallados.

Diálogo y escucha, dos principios fundamentales para afrontar todos los cambios que se suceden en este maravilloso momento de la vida de nuestros hijos.

domingo, 19 de septiembre de 2010

acv en adolescentes

Factores de riesgo en la Infancia y Adolescencia
Comunicación interauricular
Estenosis de la válvula mitral
Estenosis aórtica
Rabdomioma cardíaco
Coartación de aorta
Malformación cardíaca compleja
Prolapso de la válvula mitral
Ductus arterial
Comunicación interventricular
Vasculopatías
Síndrome de moya-moya
Disección arterial espontánea
EhlersDanlos
tipo IV
Enfermedad de Fabry
Neurofibromatosis
Pseudoxantoma elástico
Síndrome de Down
Síndrome de Williams
Síndrome de Noonan
Síndrome del (10)(p14p15.1)
Síndrome asociado a libedo
reticularis congénito
Hemoglobinuria paroxística nocturna
Policitemia
Deficiencia de proteína C
Deficiencia de proteína S
Sepsis
Trombocitosis
Síndrome de radio ausentetrombocitopenia
Púrpura trombocitopénica trombótica
Síndrome de transfusión
gemelogemelo
Deficiencia de vitamina K
Enfermedad cardíaca adquirida
Endocarditis bacteriana
Cardiomiopatía
Prótesis valvular
Fiebre reumática
Arritmia
Mixoma auricular
Endocarditis de LibmanSachs
Infarto de miocardio
Miocarditis
Trastornos metabólicos
Homocistinuria
Acidemia isovalérica
MELAS
Acidemia metilmalónica y propiónica
Deficiencia de ornitina
transcarbamilasa
Enfermedad de Menkes
Anomalías cerebrovasculares
congénitas
Displasia fibromuscular arterial
Malformación arteriovenosa
Malformación cavernosa
Telangiectasia hemorrágica
hereditaria
Aneurisma intracraneal
Síndrome de Sturge-Weber
Enfermedad vascular sistémica
Arteriosclerosis
Diabetes
Hipercolesterolemia familiar
Hipernatremia
Progeria
Síndrome de la vena
cava superior
Hipertensión sistémica
Hipotensión sistémica
Trastornos vasoespásticos
Hemiplejía alternante
Migraña
Vasoespasmo debido a hemorragia
subaracnoidea
Vasoespasmo cerebral/retiniano
primario
Traumatismos
Trauma de la arteria cervical
Abuso
Defecto de la coagulación con
mínimo trauma
Disección con trauma mínimo
Embolismo graso o aéreo
Embolismo fibrocartilaginoso
Embolismo por cuerpo extraño
Trauma intraoral
Trauma penetrante cerebral
Disección arterial postraumática
Fístula carotídeacavernosa
postraumática
Vasculitis
Sida
Síndrome de Behçet
Dermatomiositis
Adicción a drogas (cocaína,
anfetamina, marihuana)
Angeítis granulomatosa
Enfermedad inflamatoria intestinal
Síndrome de Kawasaki
Meningitis. Varicela
Enfermedad mixta de tejido
conectivo
Poliarteritis nudosa
Angeítis cerebral primaria
Artritis reumatoide
Síndrome de Sneddon
Lupus eritematoso sistémico
Arteritis de Takayasu
Trastornos hematológicos
y de la coagulación
Anticuerpos anticardiolipinas
Anticuerpos antifosfolípido
Deficiencia de antitrombina III
Coagulación intravascular
diseminada
Anemia de Fanconi
Hemoglobinopatías (falciforme,
hemoglobina SC)
Síndrome urémico hemolítico
Púrpura trombocitopénica inmune
Leucemia y otras neoplasias
Disfunción hepática con defecto de
la coagulación
Anticoagulante lúpico
Síndrome nefrótico
Anticonceptivos orales
Yatrogénico
Anticoagulación
Arteriografía
Balón de angioplastia
Trasplante de médula ósea
Cirugía cardíaca
Ligamiento de carótida
Quimioterapia con trombocitopenia
Manipulación quiropráctica
Anticonvulsionantes maternos
Postirradiación
Cateterismo de la arteria temporal
Cateterismo de la arteria umbilical
Terapia con Lasparaginasa,
metilfenidato
ácido valproico

Es importante destacar que aún en las mejores series reportadas (2), en la mitad
de los pacientes con ictus isquémico no se puede realizar el diagnóstico de una
condición previa que lo justifique .Es de esperar que con la introducción en la
práctica de las nuevas técnicas neurorradiológicas ( TAC simple y contrastada,
las diferentes técnicas de Resonancia magnética nuclear, los estudios Doppler y
los estudios del flujo sanguíneo regional con tomografía de emisión de
positrones, entre otros) se pueda cambiar estos resultados.
Los cuadros clínicos que cursan habitualmente con isquemia cerebral en la
infancia se corresponden más frecuentemente con:
- Obstrucción de la carótida y/o alguna de sus ramas
- Obstrucción del sistema vertebrobasilar
- Obstrucciones venosas y de los diferentes senos venosos
- Síndrome de Moya-Moya
- Displasia fibromuscular
- Disecciones arteriales
- Arteritis cerebral
En cuanto al territorio vascular comprometido, la afectación más frecuente
ocurre a nivel del territorio carotídeo (carótida interna y sus ramas), aunque
también pueden resultar afectado el territorio vertebrobasilar, las venas y los
senos venosos de la duramadre. El conocer el territorio cerebral irrigado por
cada una de los vasos es importante para poder identificar el vaso ocluido,
aunque en los niños al igual que en los adultos existen oclusiones con territorio
menos definido como es el caso de oclusiones de arterias pericallosas, en
candelabro y temporales. En los niños no son infrecuentes las paradas
cardíacas con insuficiencia vascular cerebral global, causantes de inconsciencia
que puede llegar al coma y responsable de signos neurológicos focales agudos
como la ceguera cortical. En otras ocasiones la obstrucción arterial es lenta y
solapada y el perfil clínico es entonces diferente (Arteritis, Síndrome de Moya-
Moya), expresándose por ejemplo por un cuadro epiléptico de difícil control,
trastornos del aprendizaje/conducta, etc.
Las obstrucciones vertebrobasilares en los niños, aunque no frecuentes, es
necesario tenerlas en cuenta sobre todo en varones, por su mayor actividad y
juegos de contacto físico con otros niños. Los sitios de la oclusión más
frecuentes son a nivel del agujero occipital, C-1 y C-2; en ello influyen por un
lado, la gran movilidad de la articulación occípito-atloidea y por otro las
importantes deflexiones y estrechamientos que sufren las arterias vertebrales en
su recorrido desde su origen hasta que penetran por el agujero occipital. Cuando
además coexisten malformaciones de esta zona como: ausencia de odontoides,
Síndrome de Klippel-Feil, hipoplasias vasculares, o infecciones del cuello,
frecuentes a estas edades, el riesgo de este tipo de oclusiones aumenta. Es
frecuente en esta localización la disección arterial y más raramente el embolismo
cardíaco; obsevándose un elevado riesgo de recurrencia de ictus que puede
llegar a ser mayor de un 20% en estos enfermos. En su diagnóstico, cuando
existe un alto índice de sospecha, si la la angiorresonacia resulta normal, es
necesario llegar a la angiografía cerebral, siendo útil además los estudios de
radiografía cervical en flexión y extensión.
Los episodios isquémicos transitorios (ATI) son propios de la edad adulta
aunque pueden ser observados en los niños, como ha sido la experiencia del
autor de este artículo. Se han podido observar en pacientes con alteraciones
estructurales de los vasos cerebrales congénitas, endocarditis bacteriana,
hipertensión arterial, hipercolesteronemia, entre otros.
Hay pocos reportes de ATI en niños y puede resultar por lo demás difícil
distinguir un evento neurológico focal isquémico transitorio agudo, de una crisis
epiléptica inhibitoria o de un episodio de migraña hemipléjica.
En los pacientes con anemia de células falciformes, los ATI predicen un ictus
con un riesgo relativo de 56 (95% intervalo de confianza ). Todo niño que
presente un ATI debe ser adecuadamente estudiado en busca de la causa que
lo ocasionó.
Las oclusiones senovenosas pueden ocurrir en el curso por ejemplo de
infecciones (de la cara, oído y senos perinasales), cardiopatías congénitas
cianóticas y deshidrataciones; producen un cuadro clínico que puede ser agudo
o subagudo, más bien inespecífico, dado por cefalea, crisis epilépticas, toma de
conciencia y abombamiento de fontanela. Cuando ocurre la oclusión de un gran
seno dural, se produce una insuficiencia importante del drenaje venoso
intracraneal con la consiguiente hipertensión en este compartimento. La oclusión
más frecuentemente diagnosticada es la del seno longitudinal superior y la más
grave la trombosis de la tórcula o prensa de Herófilo.
Castroviejo (1) reporta en su serie que el 85% de los niños con ictus isquémicos
debutaron con hemiplejía y el 44% lo hicieron a través de crisis epilépticas,
generalizadas (26%) y focales (18%).
Diagnóstico y Tratamiento
Las causas más frecuentes de los ictus isquémicos en la infancia son las
cardiopatías congénitas y la anemia de células falciformes. Los niños pueden
presentarse con o sin hemiparesia y pueden tener fiebre, dolor de cabeza y
afectación del nivel de conciencia. A pesar de que los estudios de ictus infantiles
aún son escasos, el diagnóstico rápido y el tratamiento especializado que
incluya, una adecuada oxigenación y ventilación, la prevención de la hipertermia
y las convulsiones, así como el mantener la presión arterial dentro de valores
normales y un correcto balance metabólico, resultan importante y favorece la
evolución de estos pacientes. Algunos niños bien seleccionados pueden
beneficiarse de tratamiento anticoagulante así como otros pueden hacerlo con la
terapia trombolítica. En los enfermos de Anemia de Células Falciformes
además, el uso de transfusiones de sangre lo suficientemente frecuente para
mantener los niveles de Hemoglobina S por debajo de un 30%, reduce los
riesgos de recurrencia de los mismos desde un 67% a un 10%. Los niños con
ictus agudos deben ser rápidamente atendidos en unidades especializadas en
ictus e incluidos en protocolos diseñados para el manejo y estudio de los ictus
infantiles. (

domingo, 5 de septiembre de 2010

cambios hormonales i Psicologicos en adolescentes

La adolescencia es una etapa de maduración y transición psicosocial entre el niño y el adulto joven. Suele comenzar hacia el segundo año del inicio puberal y se extiende hasta los 20 años. En esta etapa de la vida el individuo experimenta cambios hormonales y psicológicos. A continuación se detallan los más frecuentes.

Los cambios hormonales
La pubertad es la etapa de maduración sexual debida a distintos cambios hormonales. En las niñas suele iniciarse de los 8 a los 13 años, y en los niños de los 9 a los 14. En esta época existe una aceleración en el crecimiento del individuo, en 2-3 años aumenta el 50% de su peso y el 25% de la talla predecente.

En esta etapa se desarrolla la función de determinadas glándulas con la producción de hormonas que dan lugar a los caracteres sexuales masculino y femenino y a la capacidad de reproducción. Los signos que marcan el comienzo de la pubertad son los cambios en las mamas en la mujer y el aumento del tamaño de los testículos en el varón. En este sentido se aceptan de forma universal las etapas descritas por Tanner *:


Los cambios prematuros
Se considera pubertad adelantada cuando la aparición de los caracteres sexuales -como desarrollo de las mamas, aumento de testículos y vello pubiano- ocurren a una edad más prematura de lo habitual: 9 años en las niñas y 10 en los niños. Esto suele ser más frecuente en las niñas y viene acompañado de una maduración en el desarrollo de los huesos, que determina una discreta disminución en la talla final.

Desde la menarquia (primera regla) hasta uno o dos años después los ciclos de la menstruación pueden ser irregulares y la cantidad de sangrado variable. En este grupo de edad la causa más frecuente de hemorragia uterina anormal es la presencia de ciclos anovulatorios; es decir, que no se producen óvulos y el sangrado se origina por una estimulación continuada de hormonas (estrógenos).

Los cambios psicológicos
La pubertad se considera como una etapa de tránsito y de trance difícil tanto para los padres como para el propio adolescente. Se dan muchos antagonismos que se expresan con brusquedad y radicalidad, formando parte del proceso de afirmación de la personalidad del adolescente. Son importantes los cambios en la escuela y en las relaciones grupales. Además el adolescente experimenta cambios en su mente:

Aprende de sus emociones y límites, incluidos los de riesgo (como juegos y drogas).
Busca su identidad. Se separa e independiza de la figura paterna
Siente inseguridad respecto a su imagen, que se contrapone a autosuficiencia cuando se encuentra entre un grupo de amigos, donde imita creencias y prácticas.
El adolescente es hipercrítico con sus padres, al contrario que con los amigos. La visita al médi En el adolescente es muy importante un planteamiento global que incluya aspectos psíquicos, biológicos y del entorno social en el que vive. Está descrito que en esta etapa las consultas más frecuentes a los profesionales sanitarios son por problemas en la piel, mareos, cefaleas, dolores abdominales y problemas dentales.
Siempre debemos estar alerta para poder detectar alteraciones en la alimentación y realizar una adecuada educación sanitaria para prevenir embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual. La enfermedad psíquica grave sólo afecta a un 5 por ciento de los adolescentes. Entre las patologías y comportamientos más habituales encontramos:

Trastornos del comportamiento que pueden llegar a actos delictivos.
La depresión
Fracaso escolar. Puede llegar a afectar hasta a un 20-40% de los adolescentes.
Trastornos psicosomáticos, son diferentes problemas psíquicos que se manifiestan como dolores abdominales, cefaleas, mareos, etc.
En esta edad la mortalidad está hasta en un 64% de los casos provocada por causas externas, como los accidentes, la violencia y el suicidio.

Los padres se deben preparar para acoger estos cambios en su hijo, pero no deben vivirlos con angustia, sino como algo normal dentro de su etapa de desarrollo. Deben intentar aprender de él y de su entorno, y seguir el proceso con flexibilidad, escuchando atentamente y teniendo en cuenta las opiniones de su hijo.

Consejos a tener en cuenta:
Educación sanitaria en todos los ámbitos: escuela, familia y sanidad.
Vacunas: asegurarse de que el adolescente esté correctamente vacunado. En este campo es importante prevenir la Hepatitis B.
Fomentar la práctica de deportes en grupo.